El Consejo de Ministros del pasado viernes, 3 de julio, aprobó la puesta en marcha del plan de desvío voluntario de tráfico pesado de carreteras convencionales a los tramos de autopista de peaje Villalba‐Villacastín de la AP-6, Dos Hermanas‐Jerez Norte de la AP-4, Lleida‐Montblanc de la AP-2, Rubena‐Armiñón de la AP-1, Puxeiros‐Porriño de la AP-9 y León‐Campomanes, de la AP-66, que, en total, suman 318 kilómetros, a modo de prueba piloto, durante un período de cinco meses.
El Gobierno estima que el plan, que ahora espera su publicación mediante Real Decreto, podría beneficar a 1,3 millones de vehículos pesados y que supondrá un ahorro de 53.000 euros diarios y un total de 7,4 millones de euros durante los cinco meses de duración de la prueba piloto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario